5 errores que repiten las empresas con las Apps móviles

Sin duda, las App móviles están de moda. Pocas empresas se resisten ya a las grandes ventajas que el desarrollo de aplicaciones móviles pueden acarrear para su negocio. Y es que subirse al tren de la tecnología 3.0 por completo ya no solo es ofrecer una imagen de empresa moderna, al día y tecnológica, también es disfrutar de las ventajas que éstas pueden traer al negocio y a las mismas cuentas de las empresas y como servicio al ciudadano. Pero también hay errores que se repiten y cabe la pena destacar…

  1. Cuánto más cara la App mejor. El auge de las aplicaciones móviles ha llevado a algunas empresas a pedir cuantiosas cantidades de dinero por este servicio. Si bien es cierto que estamos en una sociedad de libre mercado, una organización o una Pyme debe saber que tener su propia App móvil no debe porque ser extremadamente costoso y la fama que esto ha adquirido es incierta.
  2. Aumento de resultados inmediato. Este es un error que igual ocurre con las redes sociales. Estar presente en redes sociales o tener una App móvil son otras estrategias de marketing más pero no inciden directamente en un aumento de beneficios a la primera de cambio. Mantenerla y actualizarla con el paso del tiempo, ayudará a que los resultados lleguen sí pero no al mes de tenerla ya en funcionamiento.
  3. Los usuarios no las encuentran por sí solos. Muchas empresas creen que al desarrollar aplicaciones móviles para dispositivos iPhone, Android y Windows Mobile es tener al público ganado y que éstos empezarán a descargar la App al instante. Y la cosa no funciona así. Desde la empresa hay que promocionar en sus webs, newsletters, redes sociales, carteles publicitarios… su App móvil o nadie sabrá que existe ya que en el mundo App hay millones de oportunidades.
  4. Interacción con los usuarios. Tener una App no es tener un robo. Desarrollar una App móvil no es que ésta se maneje por sí solas. Una App también necesita ser actualizada por alguien de la empresa y, sobre todo, interactuar con los usuarios, los mismos que opinan y pueden convertir en un éxito o en un fracaso dicha aplicación. No debe ser un contacto unidireccional, sino tomarse en serio el papel del usuario, el más importante. Y es que, que se descargue y ya está no es solo ese su éxito.
  5. Una App no es una web. A la hora de reunirse con el desarrollador de la App móvil es una mala costumbre tener en la cabeza la mentalidad de que una App móvil es igual a una página web y debe imitar a ésta en cuanto a servicios, apartados y funcionalidades. Y no. La App móvil debe tener personalidad propia y nuevos usos y funciones que, sin duda, el desarrollador aconsejará de forma profesional a la empresa interesada.

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